Carreras de ingeniería: hay más varones en las aulas pero ellas tienen los mejores promedios

Martes 30 de Enero de 2018

En 2017 las mujeres obtuvieron casi la mitad de los premios que dan a los recién graduados. Se destacan por su dedicación. Y porque ahora se valoran más las "habilidades blandas".  

Las carreras de ingeniería en la Argentina tienen una particularidad: aunque los varones son muchos más en las aulas, allí las que se destacan son ellas. Se puede ver, entre otras cosas, con el premio a los graduados recién recibidos que desde hace 25 años otorga la Academia Nacional de Ingeniería. Los premiados son seleccionados por las mismas universidades con “parámetros objetivos”, como el promedio de las notas, las medallas obtenidas y otros logros académicos.
Allá por la década del noventa, cuando se inició este premio, la relación entre varones y mujeres premiados era de nueve a uno. Esto se explicaba por la cantidad de chicos y chicas que elegían estas carreras, en una proporción similar a los premiados. Incluso, en el año 1995 todos los premiados fueron hombres.
Pero la tendencia se viene revirtiendo año tras año, a tal punto que en 2017 el 43% de los premiados fueron mujeres y el 57% varones, según surge de un informe realizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral. Nunca había habido tanta paridad entre los géneros, a pesar de que los hombres siguen siendo muchos más dentro de las aulas.
De acuerdo al último Anuario Estadístico Universitario del Ministerio de Educación, hoy el 24% de los alumnos de carreras de ingeniería en universidades estatales son mujeres, frente a 76% de varones. En las privadas la relación es 20% contra 80%.
Hay otro dato que reafirma la mejor performance de las mujeres. En la UTN de Buenos Aires el 20% de los alumnos son mujeres, pero de los que se reciben son más del 30%. Cuando se analizan los mejores promedios, el 50% son de las chicas. En los últimos años en esa facultad, dos de cada tres abanderados fueron mujeres.
Para los especialistas consultados por Clarín, la mayor proporción de mujeres premiadas se debe a varios factores. En principio, hay una suerte de “autoselección” entre las chicas que eligen estudiar esas carreras: muchas se excluyen antes de empezar por temor a un posible fracaso. Otra razón es que las mujeres que eligen ingeniería tienen más dedicación, perseverancia y responsabilidad frente al estudio. Además, ellas son mejores en las llamadas “habilidades blandas”, que ahora son más valoradas en el ámbito universitario, afirman los especialistas.
 “El perfil del estudiante de ingeniería es el de un estudiante sacrificado. El que empieza a estudiar sabe que es una carrera que le va a requerir esfuerzo. Con proyección a futuro, pero que va a tener que estudiar más. En este contexto, las mujeres hacen una autoselección más fuerte antes de elegir la carrera. Por ejemplo, si no es muy buena en matemáticas y física no se animan. Miran la proyección, pero solo se anotan las que tienen un perfil muy bueno en las áreas duras en la secundaria, algo que no sucede tanto con los varones”, dice Lourdes Perea Muñoz, ingeniera, docente y especialista en Desarrollo Profesional de la Universidad Austral.
Para Guillermo Oliveto, decano de la sede porteña de la UTN, hay dos motivos fundamentales por los que ellas están obteniendo mejores promedios: primero, hay más alumnas mujeres y segundo, ellas ponen más dedicación y así logran mejores resultados. “Hubo una resignificación del rol de la mujer en la sociedad. Hay una nueva mirada, que antes no había, con respecto a la relación entre las mujeres y las ciencias duras, tanto en el estudio como en el trabajo. Además, la ingeniería es una carrera de constancia, dedicación, sistematización. Y en esto las mujeres tienen habilidades destacables. La carrera de ingeniería es un maratón y hay que saber enfrentarlo”, dice Oliveto.
Perea Muñoz habla también de la mayor dedicación que le destinan al estudio las estudiantes de ingeniería. “Ellas necesitan más feedback por parte de los profesores, entre otras cosas para reafirmar sus habilidades. Lo veo en las clases que doy: las mujeres van y estudian más, buscan siempre la buena nota. No se puede generalizar, pero en la mayoría de los casos es así”.
 “Sí, las mujeres somos más autoexigentes, les damos más seguimiento y dedicamos más tiempo a las cosas. No digo que los hombres no sean así, pero en las mujeres se da mucho más. Nosotras somos más perseverantes: hasta que no logramos algo, seguimos y seguimos”, dice Julieta Famularo, que ya terminó de estudiar la carrera de ingeniería industrial en la UBA y solo debe la tesis final.
Perea Muñoz agrega otro factor que puede explicar los mejores resultados de las chicas. Habla de la revalorización de las habilidades blandas, tanto por parte del mercado laboral como de la universidad. Esto es, la capacidad de ser bueno comunicando proyectos, en el trabajo en equipo, las habilidades interpersonales, entre otros atributos.
La experta explica que las las universidades valoran cada vez más estas “competencias”, y que ahora se trabaja más en “saber hacer” que en “saber”. Incluso, la red de decanos de ingeniería, nucleados en CONFEDI, viene trabajando desde hace 10 años en nuevos estándares para la acreditación de estas competencias.
 “Trabajamos en proyectos por equipos y vemos que las mujeres se destacan en los finales orales, con la defensa de sus trabajos. También escribiendo los papers, tienen mejor capacidad de comunicación. Además, son muy creativas en la búsqueda de soluciones alternativas a los problemas, son muy empáticas. Logran integrar los equipos aprovechando las habilidades de todos. No soy psicóloga, pero esto es lo que veo en mis clases”, cuenta la especialista.

La igualdad de oportunidades, el desafío pendiente
Uno los principales desafíos que tienen las mujeres de la ingeniería pasa por el mundo del trabajo, destacan los especialistas consultados por Clarín. “El 50% de las búsquedas siguen siendo para varones de manera excluyente y los niveles salariales para los mismos puestos son distintos. Esto tiene que cambiar”, dice Lourdes Perea, de la Universidad Austral.
Guillermo Oliveto, de la UTN, coincide. “A las mujeres que acceden al mercado laboral no se les paga lo mismo. Esta es una barrera a superar”, afirma.

Química y agronómica, entre las más elegidas
Hay dos formas de ver cuáles son las ingenierías preferidas por las chicas. En cantidad de alumnas el podio se lo llevan las ingenierías química (8.106), industrial (8.031) y agronómica (7.970). Otra forma es por el porcentaje de chicas sobre el total de alumnos. Y ahí se destacan Alimentos (67%) y Recursos Naturales (62%) en las universidades públicas.
Las especializaciones que menos atraen a las chicas son electrónica, mecánica y sistemas, sobre todo en términos porcentuales.

Ricardo Braginski
 

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