Los alumnos de sectores con mejores ingresos rinden mejor

Lunes 09 de Abril de 2018

Operativos de evaluación educativa. Resulta sintomático que cada vez que se difunden los resultados de estos cuestionables emprendimientos siempre se haga hincapié en la superioridad de la educación privada.

He manifestado mi postura negativa ante los operativos nacionales e internacionales de evaluación educativa en reiteradas ocasiones. Se trata de instrumentos cuantitativos y descontextualizados que no logran evaluar seriamente los complejos procesos de aprendizaje. Su finalidad es siempre dudosa pero luego, cuando se publican los resultados, queda siempre evidenciada: señalar la superioridad de la escuela privada por sobre la pública. Se obtienen resultados más que conocidos con anterioridad, además de que los análisis que se realizan de los resultados son mecánicos y lineales pues no se cruzan con los muchos otros datos que se reúnen en la misma prueba, menos aún con otros del contexto. Y lo que es más grave, siempre se utilizan los resultados para hacer el perverso ranking de escuelas, sin que los verdaderos responsables de la situación se den por enterados que son los que deben utilizar la información para tomar decisiones.
También es conocida la resistencia que tuvo el operativo Aprender 2017, cuántas falencias se marcaron, además de que tanto los docentes, como el gremio y los especialistas anticipamos el resultado, la finalidad y hasta los titulares con los que se iban a anunciar. Lamentablemente no nos equivocamos. La nota que publicó La Capital el pasado domingo 25 de marzo nuevamente resulta sesgada y tendenciosa. Uno de los resultados más importantes que se desprenden de la lectura de la totalidad de la nota es que los alumnos que provienen de sectores con mejores ingresos rinden mejor los operativos de evaluación que los que tienen carencias económicas. Y ese resultado es semejante tanto en escuelas públicas como en privadas. Lamentablemente el diario no titula el artículo con esa información, la más relevante de todas, sino con la perversa distinción entre pública y privada ¿Qué hará el ministerio con esta valiosa información? ¿Está decidido a poner todos los esfuerzos, presupuestarios ante todo, en esas escuelas urbano-marginales cuyo gran porcentaje son públicas?
Por otra parte, dicen los resultados que en los sectores medios y altos el resultado es más alto en las escuelas privadas. Las escuelas privadas —muchas de las cuales todavía reciben subsidios de parte del Estado— como no se hacen cargo de la gratuidad de la enseñanza mantienen siempre mejores condiciones edilicias y de materiales y no sólo es una verdad de Perogrullo, sino demostrada por investigaciones, que a mejores condiciones, mejores resultados. ¿Qué hará el ministerio al respecto? ¿Estos resultados finalmente servirán para que tome la decisión de resolver los graves problemas edilicios y de infraestructura de las escuelas públicas? ¿Revisará nuevamente los subsidios a escuelas privadas que cobran cuotas, abiertas o encubiertas?
Mucho más se podría señalar y preguntar sobre este tema. Pero me detengo en un factor que nunca se tiene en cuenta y que pone en evidencia cuán cuestionables son estos operativos. La escuela pública no sólo se hace cargo de la gratuidad de la enseñanza, sino que se hace cargo de los repetidores y de los alumnos que tienen dificultades. También lo hacen las escuelas privadas "para pobres". Esas que obtienen en la prueba los mismos resultados que las escuelas públicas con niños de bajos recursos. Pero las escuelas privadas de sectores medios y altos se dan el lujo de no aceptar alumnos con dificultades.
Entonces, ¿desde qué parámetros y con qué criterios se están evaluando y difundiendo los resultados? Pensemos, si en un hospital aceptan sólo enfermos leves y finalmente no se curan o se muere un 15 por ciento de sus pacientes, ¿nos atreveríamos a decir que es una buena institución? En cambio, ¿qué decimos de un hospital que acepta los casos más graves de enfermedad y no obstante logra que un alto porcentaje salga con salud? Sin embargo, en educación se ha naturalizado la creencia de que son mejores escuelas las que hacen una cuidadosa selección de los "más aptos" aunque descarten a los otros. Como especialista en educación afirmo con toda seguridad que es pedagógicamente superior toda escuela que se haga cargo de las dificultades y tome el compromiso de hacer todo lo que está a su alcance para trabajarlas. Y me permito dudar de la calidad pedagógica de aquéllas que pretenden trabajar sólo con los autodidactas.

Por Liliana Sanjurjo - Profesora e investigadora de la UNR
 

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