Francia rediseña su sistema de enseñanza para buscar la inclusión y revalorizar al docente

Lunes 23 de Abril de 2018

El ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, se reunió con su par nacional

La escolarización obligatoria desde los tres años, un mayor énfasis en la enseñanza del lenguaje, la organización de clases de 12 alumnos en los barrios más pobres y el perfeccionamiento de la formación docente son algunas de las reformas con que Francia está reformulando su sistema educativo, con el fin de encarar los desafíos que plantea un mundo cada vez más atravesado por la tecnología y que demanda nuevas habilidades.
Jean-Michel Blanquer, el ministro de Educación de Francia, dio detalles de estas reformas, ayer, durante una conferencia de prensa en el CCK, donde fue presentado por Alejandro Finocchiaro, su par argentino, y con quien comparte mesas de trabajo previas a la Cumbre del G-20, que se celebrará en noviembre en la Argentina.
Blanquer destacó la importancia creciente de la educación como medio de incorporación a un nuevo mercado de trabajo, y aplaudió que el gobierno argentino centrara en ese tema la agenda que desarrollará el G-20."La educación representará un porcentaje cada vez mayor en el PBI de los países", dijo el ministro francés, y agregó que es necesario invertir en ella cada vez más.
Finocchiaro expresó: "Con el fin de desarrollar una política educativa efectiva de habilidades para el futuro, resulta fundamental promover una inversión eficiente para una educación inclusiva y de calidad".

Dada la importancia que los primeros años de vida tienen en la formación de las personas, a partir de 2019 la escolarización en Francia será obligatoria desde los tres años. En la misma línea, la Argentina tomó una medida idéntica en 2016.
"Las diferencias en el manejo del lenguaje constituyen la primera de las desigualdades observadas entre los alumnos del nivel inicial", dijo Blanquer, y agregó que desde el ingreso de los chicos al sistema educativo se buscará fortalecer su vocabulario y comprensión del lenguaje a través de medios como los juegos o la música.
Junto con la escritura y la lectura, el sistema educativo francés le asignará una especial atención a la oralidad: ahora los alumnos del bachillerato deberán rendir un nuevo examen oral ante un jurado.

Personalizar la enseñanza
Además, desde el año pasado, los alumnos de seis y siete años que asisten a escuelas de los barrios más pobres fueron distribuidos en clases de 12 alumnos, con el fin de personalizar la enseñanza. En julio se hará la primera evaluación de esta nueva organización.
Tal como sucedió en la Argentina, Blanquer explicó que también en su país la educación jugó un papel fundamental en la integración de la sociedad. Sin embargo, destacó que es imperativo devolverles el prestigio perdido a los docentes. "Pero ese prestigio no se devuelve por el decreto de un ministro: hay que generar confianza", precisó, y admitió que los sueldos de los maestros deberían ser mejores. "Queremos pagar más, pero no es fácil".
Además, consideró que en un mundo donde se registra una "creciente irracionalidad", la escuela debe ser el "refugio de la racionalidad", y subrayó la importancia de cultivar el espíritu científico.
También dijo que el éxito del sistema educativo se asienta en dos pilares: la calidad de la formación docente y la confianza. Detalló que desde ahora se pondrá más énfasis en cómo enseñar matemática y ciencias a los maestros de la escuela primaria. Y destacó el rol decisivo que desempeña la confianza en cada una de las distintas relaciones: entre los padres y la institución; entre esta, los docentes y los alumnos; y la confianza en sí mismo que desarrolla cada alumno.
En Francia también introducirán reformas en el bachillerato: "Habrá más libertad de los alumnos para escoger las disciplinas que cursarán", dijo Blanquer, en referencia a aquellos que están a punto de incorporarse al mercado de trabajo.

Por: Fernando J. de Aróstegui
 

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