Escuelas cambian sus relojes analógicos porque los chicos no saben leer la hora

Lunes 07 de Mayo de 2018

Aseguran que la generación actual de jóvenes no es tan buena leyendo el reloj tradicional como las generaciones anteriores. Están acostumbrados a mirar la hora en su teléfono o en su computadora. Casi todo lo que tienen es digital y ven la hora en ese formato en todas partes.

Todos los alumnos tuvieron alguna vez un profesor aburrido y muchas de la miradas se posaban en el reloj colgada en la pared, para saber cuánto faltaba para que terminara la clase. Pero este instrumento capaz de medir el tiempo está en vías de extinción: las escuelas empezaron a descolgarlo porque los chicos no saben leer las agujas.
Los relojes se utilizan desde la antigüedad y a medida que ha ido evolucionando la tecnología de su fabricación han ido apareciendo nuevos modelos con mayor precisión y mejores presentaciones. En Reino Unido, los colegios están reemplazando los relojes analógicos por otro que a los alumnos les resulta más familiar, el digital.
Si bien cualquiera diría que es más sencillo enseñarles a decodificar las agujas para entender qué hora es, hay quienes no opinan lo mismo. 
"La generación actual de jóvenes no es tan buena leyendo el reloj tradicional como las generaciones anteriores. Están acostumbrados a mirar la hora en su teléfono o en su computadora. Casi todo lo que tienen es digital y ven la hora en ese formato en todas partes", explicó Malcolm Trobe, miembro de la Asociación de Líderes Escolares y Universitarios, a la ABC.
Además, insistió en que cada vez son más los adolescentes que terminan sus estudios secundarios sin estar completamente seguros de entender un reloj analógico.
Los profesores son conscientes de que la hora es una de las mayores preocupaciones de los alumnos, ya sea para que llegue el recreo o irse a su casa. Otro caso es cuando tienen un examen que deben hacer en un límite de tiempo.
"Los docentes quieren que sus estudiantes estén lo más relajados posible durante los exámenes. Tener un reloj tradicional en el aula puede ser una causa de estrés innecesario", añadió Trobe, que no niega que sería "una lástima" que el formato analógico desapareciese por completo.
Pero lo más preocupante en las aulas no es el reloj puntualmente, sino que la tecnología viene arrollando los sistemas tradicionales de enseñanza: los celulares y las tablets, desplazan cada vez más a la hoja y el lápiz. Esto genera problemas en las condiciones físicas de los chicos porque para sostener una lapicera y moverla es necesario poder controlar la muñeca y los músculos de los dedos.
"Los niños necesitan oportunidades para desarrollar esa habilidad. Es más fácil darles una tablet que animarles a trabajar esos músculos jugando con bloques de construcción, recortando y pegando, tirando de cuerdas. Por culpa de estos hábitos no están desarrollando las habilidades esenciales que necesitan para manejar un lápiz", explicó Sally Payne, terapeuta ocupacional pediátrica.
El problema de los relojes analógicos no es algo puntual de las escuelas británicas, también está pasando en Estados Unidos. Según The Washington Post, una encuesta de 2017 en Oklahoma, encontró que solo uno de cada 10 niños de seis a 12 años tenía un reloj, lo que tenía sentido, dado que solo uno de cada 5 podía leer las versiones análogas.
En Argentina, aún no llegó esta tendencia, pero cada vez es más difícil para los docentes hacer que los chicos se concentren para entender cómo funcionan las agujas del reloj. "Al tener acceso a uno digital es más fácil para ellos saber la hora, no tienen que pensar. Es más, algunos preguntan por qué hay que aprender la hora de la manera tradicional cuando dentro de algunos años ya no va a existir. Es algo con lo que lidiamos todos los días", dijo a Clarín Miriam Sánchez Onatti, docente de una escuela primaria de Banfield.
Después de que The Guardian informara la noticia del cambio en los relojes, el diario publicó una editorial que decía que no era el momento de deshacerse de los relojes analógicos y explicó los motivos:
"Decir la hora de manera analógica es parte del plan de estudios de la escuela primaria. Y con razón, debido a la gimnasia computacional involucrada. Leer un reloj analógico es un entrenamiento cognitivo que requiere la atribución de diferentes valores a los mismos 12 símbolos, interpretados en tres planos paralelos: segundos, minutos, horas. Solo con la práctica esta asombrosa hazaña mental se vuelve fácil".
Si bien esta tendencia aún no se esparció por todo el mundo, la elección de usa un reloj analógico o digital es totalmente personal según los gustos y las necesidades de cada persona. Aunque hay algo innegable: la revolución tecnológica llegó hace rato y está arrasando en sectores tradicionales.

Por: Camila Demarco
 

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