Educación sexual: los expertos en niñez rechazan la propuesta de la Iglesia de aplicar la ley “a su manera”

Lunes 08 de Octubre de 2018

Grupos católicos, evangélicos y conservadores se oponen a que en las escuelas se dicte lo que establece una ley desde 2006. . 

Se opusieron a que la Interrupción Voluntaria del Embarazo fuera ley. Ahora se oponen a que en las escuelas se dicte Educación Sexual Integral (ESI), que ya es ley desde 2006. Grupos de la Iglesia católica, evangélica y de familias religiosas y conservadoras avanzan en las prohibiciones. Especialistas consultados por Clarín advierten que las leyes y los tratados nacionales e internacionales están por encima de los intereses de las Iglesias y los deseos de los padres. Las leyes no son opinables. Tampoco los derechos de los niños, niñas y adolescentes. 
La Convención sobre los Derechos del Niño está por cumplir 30 años. Argentina adhirió a este tratado internacional de las Naciones Unidas, desde 1994 le dio rango constitucional y lo ratificó en 2005 con la sanción de la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes. Es decir: en 1989 el mundo -y Argentina- dejó por escrito que los niños y niñas son sujetos de derecho, no objetos. En concordancia, la "patria potestad" pasó a ser "responsabilidad parental".
El Código Civil lo explica y habla de "interés superior del niño", "autonomía progresiva" ("A mayor autonomía, disminuye la representación de los progenitores en el ejercicio de los derechos de los hijos") y "el derecho del niño a ser oído y a que su opinión sea tenida en cuenta según su edad y grado de madurez". En este sentido, en la prueba "Aprender 2017" del Ministerio de Educación, el 79% de los alumnos de los secundarios de todo el país puso en primer lugar la educación sexual entre las materias que más quiere recibir. En segundo lugar, los temas de género.
"Antes que todo está el derecho a la Salud. Para que se cumpla, hay que tener información adecuada y científica y acceder a los servicios de salud. El cuidado y el reconocimiento del cuerpo, la prevención de abusos, enfermedades de transmisión sexual y embarazos, todo está en la ESI. Pedir que no se de es ir en contra de la equidad -explica Fernando Zingman, especialista de Salud de UNICEF-. Se está poniendo en duda que los niños son sujetos plenos de derecho desde el nacimiento. La responsabilidad parental justamente significa que los padres están para ayudar a sus hijos a que ejerzan sus derechos de manera progresiva y cada día con mayor autonomía y libertad. Y si los padres se oponen el Estado debe intervenir".  
"La ESI no es una opinión, es una ley nacional que establece que todos los niños y las niñas y adolescentes y jóvenes tienen derecho a recibir educación sexual en todo el país en escuelas de gestión privada y estatal, laicas y confesionales. Además está sostenida por un corpus de derechos humanos aprobado por las Naciones Unidas, ratificado por Argentina y jerarquizados por la Constitución Nacional", explica Eleonor Faur, doctora en Ciencias Sociales. Cita la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la de los Derechos del Niño: "En estos tratados queda muy claro que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir información científica y actualizada, ser educados para la igualdad, tener acceso a servicios de salud, recibir una educación que los forme en el sentido crítico, forjar sus opiniones, expresarlas. Estos sectores pretenden anteponerse a los derechos, como si los chicos fueran parte de las posesiones de los padres y no sujetos con derecho propio. Atentan contra la legalidad". 
Para Nora Schulman, al frente del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, "es un retroceso enorme lo que pretenden estos movimientos, es la regresión a la patria potestad, a los padres dueños de sus hijos que pueden hacer lo que quieran con ellos. La influencia de la Iglesia católica y las iglesias evangélicas está haciendo mucho. Estos retrocesos van a llevar a que haya más embarazo adolescente, más femicidios. Los chicos no van a saber sobre el cuidado efectivo de su cuerpo y no van a poder decir que no a un montón de situaciones que después se complican". 
"Los niños tienen una normativa propia, un plus de derechos. Y sus derechos están por sobre los deseos y opiniones de sus padres", asegura Marisa Herrera, especialista en Derecho de Familia e investigadora del Conicet. Cita un fallo de la Corte Suprema y de varios tribunales que obligan al Estado a vacunar a niños a pesar de la oposición de sus padres. Y otros fallos por el estilo contra Testigos de Jehová que no quieren transfundir a sus hijos. 
Yael Bendel, Asesora General Tutelar de CABA, también habla de este "plus" de derechos de los niños, y de la "indisponibilidad" de sus cuerpos por parte de sus padres o cualquier otro. "El cuerpo es propio y se cuida con conocimientos, con educación. No se puede prohibir la educación porque se están vulnerando los derechos de los niños. Hay padres que creen que sus hijos son propiedad privada. Los padres tienen obligaciones con sus hijos. Y el derecho a prohibirles el saber no lo tiene nadie".
"La ESI se basa en que los niños, niñas y adolescentes son sujetos de derecho. Tienen derecho a la educación, a la información, a tener sus propias ideas y creencias políticas y religiosas. El deber de los adultos es orientarlos en el ejercicio de esos derechos, no imponerles sus ideologías y sus creencias", dice María Elena Naddeo, directora del Centro de Niñez, Adolescencia y Género de la Defensoría del Pueblo de CABA. Y agrega: "La actitud de estos grupos religiosos es antiderechos. La Iglesia no puede sobreponerse al orden jurídico nacional". Habla del fallo del Tribunal Superior de Justicia porteño contra la Liga de Padres de Familia que en 2000 se opuso a la Ley 418 de Salud Reproductiva y Procreación Responsable. 
Silvia Kurlat, presidenta de la Asociación Argentina de Educadores Sexuales, concluye: "La ESI es una ley, no es materia opinable. Para muchos padres y madres es una gran ventaja que sus hijos tengan ESI en la escuela. Llegar a tener esta ley fue una gran conquista, porque se pudo empezar a hablar de enfermedades de transmisión sexual, abusos, diversidad y género. Con los derechos no se puede ir para atrás".

Por: Mariana Iglesias
 

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