Brigitte Macron vuelve a su primer amor, la educación

Lunes 13 de Mayo de 2019

Tres años después de haberse dedicado a tiempo completo a las ambiciones de su marido, Brigitte Macron vuelve a su primer amor: la educación. La esposa del presidente de Francia creará dos escuelas para adultos sin diploma, donde enseñará francés.

Denominado "Live" o Instituto de Vocaciones para el Empleo, financiado por el conglomerado de lujo LVMH del francés Bernard Arnault, el proyecto se está instalando en la ciudad de Valence, en el centro del país, y en Clichy-sous-Bois, en los suburbios de París. Allí, unos 50 alumnos ocuparán un edificio -aún en obra- situado en el corazón de esa comuna carenciada de la Seine-Saint-Denis.
Brigitte Macron preside el comité pedagógico de Live, una iniciativa destinada a adultos de entre 25 y 30 años, que hayan dejado la escuela sin obtener ningún diploma, sin haber seguido una formación profesional u obtenido un empleo. Un público de gente marginalizada, que incluso haya escapado a todas las políticas de acompañamiento o de reinserción: "Que pasaron por un agujero de la raqueta", dicen en el gabinete de la primera dama.
Un curso cada dos semanas o una clase mensual. el ritmo de la participación de Brigitte Macron aún no ha sido decidido. Lo seguro es que la ex profesora de los liceos jesuitas de La Providence, en Amiens, y de Saint-Louis-de-Gonzague, en París, dictará clases para un público totalmente diferente del que frecuentó durante su carrera.
Para inventar Live, Brigitte Macron se inspiró de las llamadas "escuelas de la Segunda Chance", animadas por la fundación de la ex primera ministra socialista Edith Cresson, donde cada año se forman 15.000 jóvenes. La primera dama también utilizó el ejemplo de las ocho escuelas de cocina del chef Thierry Marx, abiertas a los jóvenes adultos en busca de trabajo, inscritos en los servicios de desempleo del Estado.
Hasta ahora, la estrategia de la esposa del presidente francés consistió en no privilegiar ninguna causa, multiplicando los apoyos. Si bien sus colaboradores minimizan la importancia del cambio, el proyecto parece confirmar que su papel evoluciona en esta segunda etapa del quinquenio presidencial.
En todo caso, el cambio parece haber dejado atrás un periodo de relaciones "glaciales" entre el equipo de Brigitte Macron y el de su marido.
"Entre la primera dama y los consejeros del presidente nunca fue una love story", reconocen sus allegados.
En dos años, Brigitte y sus dos asistentes habrían almorzado solo una vez con el principal asesor de Macron , Ismael Emelien. La situación ya no es la misma pues, tanto "el indispensable" -como lo apodaban en los pasillos del Elíseo-, como otros 16 miembros del equipo de la primera hora del jefe del Estado partieron o cambiaron de destino recientemente.
Pero, aunque la atmósfera haya cambiado, en la presidencia aseguran que "madame Macron sigue sin intervenir jamás en las decisiones del Elíseo".
"Ella es solo una parte de un inmenso rompecabezas, un captor. Es una profesora de transmisión, de percepción. Es todo", repiten sobre Brigitte.

Cable a tierra
Es todo, pero es mucho para un presidente obligado a atravesar el terremoto de los "chalecos amarillos": "Ella jamás está totalmente cortada de la realidad. Es el cable a tierra de su marido", reconocen.
Por fin, ¿cuál es la razón por la cual Brigitte Macron aceptó que el grupo LVMH financie su proyecto Live? La primera de ellas es que la esposa del mandatario fue profesora de los hijos de Bernard Arnault, que ostenta la mayor fortuna francesa. La decisión se justificaría además porque "el gigante del lujo (Dior, Louis Vuitton, Celine, Bulgari, Sephora, Givenchy, Fendi, etcétera), cuyas marcas son lucidas por la esposa de Macron, conoce bien ese tipo de formación", explican. En efecto, LVMH anima desde hace cinco años un instituto de aprendizaje, donde son dispensadas 21 formaciones de oficios de excelencia".