Aulas interconectadas, el primer paso a la empleabilidad

Lunes 20 de Mayo de 2019

¿Se puede seguir aprendiendo geografía sin mapas digitales? ¿Se puede seguir consultando una sola fuente de información, disponiendo de buscadores digitales? Estos recursos digitales se transformarán en oportunidades cuando los docentes las incorporen en su planificación y gestión didáctica en el aula.

Margarita y Sebastián son compañeros de escuela, no se sientan cerca ni conversan mucho en el aula, pero están permanentemente comunicados y coordinados. Margarita chatea casi todos los días con Sebastián para debatir sobre la tarea de la semana y Sebastián suele solicitar a Margarita que lo ayude con los contenidos de ciencias. Además, forman parte de un grupo en el que participa todo el curso, incluso el profesor, en el que circulan chistes, comentarios de lo que ocurre en clases, noticias, datos, "memes", y links a sitios que refuerzan los contenidos escolares. Margarita, Sebastián y los demás compañeros del curso conviven a la vez en un aula real y en un aula virtual, y ambas tienen igual importancia.
Junto con las oportunidades de comunicación social, las redes en el aula dan accesos a servicios, fuentes de contenidos multimediales, plataformas de gestión y aprendizaje curricular como así mismo incorporan nuevos riesgos y desafíos para el diseño de espacios educativos eficaces.
El acceso de niños y jóvenes en la escuela a plataformas web y al uso de Internet genera ciertamente temores e incertidumbres en padres y educadores. Esta tecnología está cumpliendo recién 50 años de vida y ha penetrado masivamente en muchos ámbitos de la vida cotidiana, sin aún lograr comprender los efectos positivos y negativos que su uso está teniendo en adultos, jóvenes y niños. Es natural que veamos con sospecha lo que no conocemos ni comprendemos.
Ciertamente los temores a los usos inadecuados son fundados. Existen múltiples riesgos que deben ser identificados y enfrentados. Algunos fenómenos como el ciberbullying (burlas y acoso escolar por las redes sociales), el Grooming (acoso de menores, haciéndose pasar por amigos y compañeros de la misma edad), son solo algunos de los nuevos conceptos que han acentuado problemas sociales, y que hoy en día se difunden exponencialmente más rápido que hace 30 años.
También existe consenso respecto a las oportunidades que llegan al aula y al aprendizaje de la mano del acceso a Internet. Una búsqueda con sentido en la red, puede llevar a indagar e investigar sobre los temas propuestos en las materias, o incluso comprobar datos inciertos o artículos de temas actuales que no estén en los libros; por ejemplo, para materias como cívica, historia o geografía.
Las redes inalámbricas de telecomunicaciones están disponibles en la mayoría de las instituciones escolares, a través de los servicios de conexión a Internet del establecimiento o de los smartphones de los estudiantes y profesores. El arribo de esta tecnología no ha considerado necesariamente las definiciones pedagógicas sobre las ventajas y riesgos de disponer de redes en el ambiente escolar. A veces, la tecnología llega antes que la reglamentación o el análisis de su impacto social. Particularmente en la educación, lo más importante no son las reglas, sino, generar autonomía, autocuidado y capacidad crítica.
El mejor indicador de éxito en este sentido, es cuando los mismos estudiantes aprenden a combatir las amenazas y riesgos, especialmente al compartir entre sí experiencias y consejos.
El desafío prioritario entonces no es el ancho de banda ni las configuraciones de las redes inalámbricas del colegio, el verdadero desafío es gestionar esta tecnología de tal forma que se convierta en un recurso que enriquezca las oportunidades de aprendizaje.
¿Se puede seguir aprendiendo geografía sin mapas digitales? ¿Se puede seguir consultando una sola fuente de información, disponiendo de buscadores digitales? Probablemente no, sin embargo, estos recursos digitales se transformarán en oportunidades cuando los docentes las incorporen efectivamente en su planificación y gestión didáctica en el aula.
Hoy en día en las aulas existe un espacio físico a la vez que un espacio virtual, las aulas se han convertido en un punto activo de las redes a las que se conectan y sobre las que interactúan los estudiantes del siglo XXI. Identificar y gestionar las oportunidades de estar interconectados en el aula, como también sus riesgos es parte de las tareas prioritarias de las escuelas en la era millennial.

Hugo Martínez - Profesor y director pedagógico de Colegium

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