Iluminación Eficiente

Lunes 17 de Junio de 2019

Dentro del programa educativo de Uso Eficiente de la Energía, la EPE pomueve iluminar con el menor consumo posible.

La luz es una de las necesidades  energética más  profundamente  arraigadas en el hombre. La sugerencia de ahorro de energía en la iluminación está relacionada con su máximo aprovechamiento.
La luz del sol es la más natural de todas y también la de menor costo. La consigna es aprovecharla al máximo, mantenimiento abiertas cortinas y persianas, para utilizar luz natural todo tiempo posible. Es importante, en este sentido, el diseño arquitectónico de las viviendas.
Se  debe  tener en cuenta que no todos los espacios de la casa tienen las mismas necesidades de iluminación. Se debe distinguir los distintos ambientes y la utilización que se hace de ellos y escoger el tipo de lámparas que solucionan los diferentes requerimientos de iluminación.
Pintar las paredes de  colores claros, preferentemente blanco, así reflejan y distribuyen mejor los rayos luminosos.
Limpiar periódicamente lámparas y artefactos, si están sucios, pierden su eficiencia.
No dejar nunca luces encendidas en habitaciones o zonas desocupadas.
Utilizar para la iluminación lámparas fluorescentes o de bajo consumo: dan la misma cantidad de luz que la lámpara común ( incandescentes ) pero consumen comparativamente un 20 % de la electricidad. Además, la vida útil de estas lámparas es aproximadamente 7,5 veces  mayor a las incandescentes.
La Iluminación Eficiente es aquella que ilumina con el menor consumo de energía posible. El uso de lámparas fluorescentes compactas, comúnmente llamadas “lámparas de bajo consumo”, es el mejor medio para lograr una iluminación eficiente. Una lámpara de bajo consumo es un tubo fluorescente en miniatura con tamaño adecuado para el uso en artefactos residenciales convencionales. La mayoría de ellas lleva una rosca igual a las de las lámparas tradicionales. Tienen una potencia de entre 7 y 23 watts, para que tengan el flujo luminoso equivalente a las incandescentes de 25 a 100 w.
 Las Lámparas Fluorescentes Compactas consumen entre 75 y 80% menos que las comunes, aún brindando la misma luz, duran 6 veces más que las lamparitas comunes y preservan el ambiente, usando cuidadosamente las reservas naturales disponibles y colaborando en reducir el “efecto invernadero”.
Es decir, permiten disminuir el consumo de electricidad, con ello la generación de energía, con ello el uso de combustibles, y con ello la emisión de gases contaminantes. Así se evita incrementar el “efecto invernadero” y, en consecuencia, el cambio climático.

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