Secundarias con salida laboral

Lunes 15 de Julio de 2019

La cantidad de estudiantes aumentó 14,4% en los últimos siete años, en todo el país. Sólo uno de cada tres es mujer.

Libros, ensayos, todo tipo de artículos se han escrito sobre la crisis de la secundaria. Se han propuesto diferentes recetas para hacer frente a un formato que no logra atraer a los jóvenes: desde colocar más de un profesor por aula hasta trabajar “por proyecto” con enfoque multidisciplinario. Quizás no haga falta ser tan creativos y sólo sea cuestión de levantar la cabeza y ver qué sucede del “otro lado de la pared” con esa “hermana” exitosa: la escuela técnica que, sobre la base de una enseñanza práctica y cercana al mundo laboral, motiva a los alumnos y no para de crecer.
En los últimos siete años la matrícula de estas escuelas aumentó un 14,4% en todo el país: pasó de 596.998 a 682.699 alumnos. El crecimiento fue mayor al de la secundaria común en ese período (10,7%). La diferencia de 4 puntos porcentuales se traduce en una tasa de crecimiento 34,5% mayor, muestra un informe del Observatorio Argentinos por la Educación, en colaboración con Fundación UOCRA, hecho con datos oficiales.
Pero a pesar de la evolución positiva de la matrícula, las mujeres siguen siendo minoría en los talleres de las técnicas. Si bien hubo un salto importante entre 2005 (cuando eran el 21,1%) a 2011 (32,4%), desde entonces sobrevino el estancamiento. Hoy, a nivel nacional, sigue siendo una de cada tres las estudiantes en estas escuelas. La evolución fue mínima: mientras que en 2011 las chicas eran el 32,4%, en 2017 (último dato disponible) fueron el 32,9%.
La escuela técnica está asociada a mejores trayectorias educativas y laborales a futuro. Diversos estudios muestran que a 4 años de finalizada la escuela, los egresados tienden a tener mayor continuidad en estudios universitarios y se ubican en puestos de mayor calificación que los jóvenes que cursaron la secundaria común, explica Claudia Jacinto, investigadora del Conicet en el informe del Observatorio.
Leandro Goroyesky, director Ejecutivo del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), dice que el crecimiento en la matrículas de la escuela técnica se debe a que “cada vez más es percibida por los padres como una escuela que tiene un estrecho vínculo con el mundo del trabajo”. Danya Tavela, vicerrectora de Unnoba e integrante de Coneau, cree que ahora hay “más difusión de lo que significa una técnica y las posibilidades que brinda”. “Además, se han modernizado la oferta con nuevas carreras como producción audiovisual o robótica que atraen más a los estudiantes”, afirma. 
Ludovico Grillo tiene una amplia experiencia en la conducción de escuelas técnicas y hoy dirige la Roberto Rocca, en Campana. Inaugurada en 2013, este año graduará a los primeros 52 técnicos en Electrónica y Electromecánica. Para Grillo el crecimiento de las técnicas se debe a “que tienen un proyecto claro con salida laboral, docentes con mucha vocación y más abocados a sus alumnos, y una doble jornada que favorece a muchas familias”.
Jorge Juárez dirige la escuela técnica 7 de Quilmes, que forma técnicos aeronáuticos y aviónicos. Van 967 alumnos, 70 son chicas. “La clave es que en las escuelas técnicas los padres ven que hay una salida laboral. Piensan a largo plazo y ven que el título profesional puede ser útil”, dice.
Con respecto a la brecha de género, algunos expertos coinciden en que es una cuestión “cultural”, que suele asociar lo técnico a lo masculino. Para Tavela va a llevar tiempo que se “deconstruya” esta imagen. Grillo, en cambio, es más optimista. Dice que las chicas “están tomando al escuela técnica como un lugar a donde quieren ir” y que en pocos años más espera que en su escuela sean 50% chicas y 50% varones.
En el Gobierno afirman que crearon una “comisión de equidad” en el marco del INET que busca sumar una “mirada de género” a estas carreras. Goroyesky explica que hay diferencias entre las tecnicaturas: en algunas, como programación, hay más chicas que antes; pero en otros, como electromecánica, sigue habiendo mayoría de varones. Desde el punto de vista de la gestión, el 88,4% de estas escuelas son estatales.
En el informe del Observatorio se explica que en la Argentina la Educación Técnico Profesional tiene tres instancias: además de la secundaria técnica, también hay formación profesional (para adultos) y tecnicaturas superiores no universitarias. 

Con mucho mejor resultado en Matemática
El informe del Observatorio Argentinos por la Educación muestra que los resultados educativos de los chicos que van a la escuela técnica son mejores que los que van a escuelas secundarias comunes, especialmente en Matemática. Surge al evaluar cómo les fue en la última evaluación Aprender (2017). Allí se ve que el 40,4% de los estudiantes del último año de secundarias técnicas alcanzaron los niveles satisfactorio o avanzado en esa materia, mientras que en las secundarias comunes la cifra desciende al 29,6% de los estudiantes.
Goroyesky y Tavela coinciden en que la principal razón que se puede encontrar para esta mejor performance es que en las escuelas técnicas los alumnos aprenden “en la práctica”: las fórmulas no quedan encerradas en el pizarrón de un aula sino que se aplican, en forma concreta, en las diversas prácticas que se hacen en el taller.

Por: Ricardo Braginski
 

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