La educación no ocupa la agenda electoral y que faltan planes de largo plazo

Lunes 12 de Agosto de 2019

Expertos del Observatorio Argentinos por la Educación critican la tradicional mirada “cortoplacista” de la clase política argentina. Ivana Zacarías, referente del Observatorio Argentinos por la Educación, aludió a la necesidad de dar "debates serios" en el período electoral: "Si no, estamos siempre emparchando y no se avanza".

¿Quién habla de Educación en estos días? En el Observatorio Argentinos por la Educación creen que casi nadie. Para traer el tema al tapete emitieron un documento en el que analizan políticas impulsadas en la región, y las comparan con las iniciativas argentinas de los últimos diez años, tanto los intentos fallidos como los que se logró poner en marcha. Todo con el fin de hacer un llamado de atención a la clase política: advierten que es necesario establecer “acuerdos intertemporales entre gobierno y oposición”, a fin de lograr planificaciones educativas a mediano y largo plazo y evitar, así, que los resultados de las políticas queden “diferidos en el tiempo”.
El descontento desde el Gobierno nacional no se hizo esperar. Desde la cartera de Educación explicaron a Clarín que habían visto un borrador de este breve informe, pero entendieron que no se difundiría. “Lo que vimos estaba muy incompleto y falto de información. No es cierto que no se hayan impulsado proyectos educativos de largo plazo”, replicaron.
¿Qué peso tiene la palabra de este Observatorio? Ahí participan investigadores y políticos renombrados como el economista Alieto Guadagni, el investigador del Conicet Mario Albornoz, el ex rector de la UBA Guillermo Jaim Etcheverry, los ex ministros de Educación (de Nación y CABA, respectivamente) Juan José Llach y Mariano Narodowski. Además, la secretaria de asuntos académicos de la UBA, Catalina Nosiglia; el ex rector del Colegio Nacional de Buenos Aires Gustavo Zorzoli; y otras voces respetadas del sector, como Andrés Delich, Gustavo Iaies y Cristina Tacchi.
El documento al que adscriben se titula “¿Qué planes educativos se intentaron impulsar en la Argentina?” Postula cierto vacío en materia de proyectos educativos amoldados a las necesidades locales, y pone el foco en la mirada cortoplacista de los gobiernos: “… cada dos años hay elecciones legislativas y cada cuatro elecciones ejecutivas. Lograr hitos de corto plazo suele ser un incentivo para obtener mayor cantidad de votos. Sin embargo, un solo período de gobierno es insuficiente para implementar políticas educativas sostenidas en el tiempo, con un mismo rumbo. Esto es clave si se tiene en cuenta que educar a una persona lleva al menos unos veinte años, es decir, cinco gobiernos”.
Ivana Zacarías, politóloga y referente del observatorio, remarcó que "los períodos electorales y los momentos de recambio son para dar debates serios. Si no estamos siempre emparchando y no se avanza". La experta matizó los logros del plan “Argentina, enseña y aprende”, vigente desde 2016 y hasta 2021. Luego de marcar que “sólo dura cinco años”, admitió que “se vino mostrando un avance en el área ‘evaluación’. Están publicadas las bases de datos, hay evaluaciones periódicas, tenemos más información sobre cómo está el sistema educativo, la información llega a las escuelas... pero no sé si era el área más prioritaria. Hay otras cuestiones relacionadas con la urgencia, no resueltas”.
En su opinión, “a pesar de que en estos años se intentó destinar el 6% del PBI para Educación (como estipula desde 2005 la Ley de Financiamiento Educativo), cuesta mucho que se vea el impacto, o sea, una mejora en los aprendizajes. No llegamos a romper el determinismo de los resultados de aprendizaje. Si nacés en un contexto vulnerable no te educás igual que si estás en un ámbito con mejores oportunidades”.
La experta remarcó que los únicos dos proyectos que en la última década parecieron "prometer" un compromiso institucional de largo plazo, quedaron en la nada. Uno fue el Plan Decenal de Educación, impulsado en 2010 por el ex ministro Juan Carlos Tedesco. El otro, ya en la gestión actual, fue el Plan Maestro, de 2016. “El primero llegó al Ejecutivo, pero no fue enviado al Congreso. El segundo, nunca tomó estado parlamentario”, recordó.
A estas críticas respondió Mercedes Miguel, Secretaria de Innovación y Calidad Educativa: “Hasta 2015 no se estaba gestionando la educación desde una mirada federal fidedigna. Estamos muy orgullosos del trabajo que estamos haciendo y del consejo federal que nos tocó liderar porque allí suceden políticas públicas de Estado, dejando de lado la política partidaria”.
¿Cuánto debería durar un plan educativo razonable? En otros países de la región duran no menos de diez años, remarca el informe. Pero Miguel reivindicó los alcances del programa “Argentina, enseña y aprende”, que “es de largo plazo”, evaluó, y “fue consensuado con los 24 ministros y ministras”. “Lo escribimos en 2016, dos años antes del fin del primer mandato, con la intención de que fuera renovado en su debido momento. Uno de los puntos más importantes es que incorporamos por primera vez una herramienta que permite hacer un seguimiento y control del sistema educativo”.
Consultada por las "fallas" de la gestión, Miguel señaló: “Nos hubiera gustado avanzar más rápido en la conectividad de las escuelas del país y en el sistema nominal de datos estadísticos, alumno por alumno, que pusimos en marcha, pero tiene que avanzar aún más”.
Sin embargo, insistió en que “todas las políticas públicas trascendentes que se iniciaron son de largo plazo, como la Secundaria 2030, el Plan Nacional Aprender Matemática, las iniciativas de formación docente... las transformaciones en educación son lentas pero no imposibles. Es re fácil escribir informes diciendo que no se logró esto o lo otro, pero hay que ver el detalle”.

Texto y contexto
La visión de un escenario educativo poco pujante fue compartida por el rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Alberto Barbieri, quien expresó la necesidad de implementar “una política de Estado donde todos se pongan de acuerdo y sea transversal a los distintos gobiernos”. Según el rector, “es importante que les exijamos a los candidatos que hablen de educación y sobre cómo van a solucionar este problema. Hay que pensar una propuesta de mediano y largo plazo... Todavía el porcentaje de estudiantes es pequeño en proporción a la cantidad de jóvenes del país”.

El financiamiento es un tema clave para Barbieri, quien afirmó que “apostar en educación significa invertir" y, en alusión a la crisis del sistema científico nacional, recordó que “todos los argentinos pagamos el primario, secundario y la universidad pública. Pero si no invertimos cuando se reciben y llegan a la investigación, al no tener con qué pagarles no los podemos retener y se van a investigar afuera”.
En las últimas semanas, el Observatorio Argentinos por la Educación había venido difundiendo una suerte de “solicitada” a los candidatos presidenciales, plasmada en el hashtag #CompromisosPorlaEducacion. Como resumió Ignacio Ibarzábal., director ejecutivo de ese equipo de trabajo, “solicitamos a los precandidatos que presenten su plan educativo. Roberto Lavagna y José Luis Espert se comprometieron a hacerlo. En cambio, ni Alberto Fernández ni Mauricio Macri han firmado el compromiso. Esperamos que lo hagan pronto porque es fundamental conocer de manera concreta los planes de educación de cada espacio político”.

https://www.clarin.com/sociedad/advierten-educacion-ocupa-agenda-electoral-faltan-planes-largo-plazo_0_pjxIXijuw.html

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