Pelota, balancín y otros

Lunes 14 de Octubre de 2019

Juguetes Montessori: ¿generan algún efecto sin la base pedagógica? La educadora y referente internacional Charlotte Poussin negó que se trate de un método elitista y detalló la importancia del material didáctico.

La pedagogía Montessori busca que niñas y niños sean protagonistas de su propio aprendizaje. A comienzos del siglo XX, la italiana Maria Montessori soñó, creó y llevó adelante esta escuela del futuro. Este método tiene incluso su propio material didáctico. Pero, ¿qué hay de los llamados “juguetes Montessori”? ¿Tienen algún efecto utilizados por fuera de las bases de este tipo de educación? ¿Hay un abuso comercial de ellos?

Charlotte Poussin, educadora Montessori, referente internacional y autora de La pedagogía Montessori. Una introducción al método que revolucionó la enseñanza (Siglo XXI), dialogó con Entremujeres Clarín sobre los mitos y verdades alrededor de esta metodología.

- En Argentina, los aranceles de colegios que lo implementan son mucho más costosos que el resto de escuelas privadas. ¿Es la pedagogía Montessori un método elitista?
- Charlotte Poussin: La pedagogía Montessori no está reservada para una élite, al contrario, nació en barrios de bajos recursos y puede utilizarse para todo tipo de niños de todos los medios. El hecho de que las escuelas públicas no terminen de adoptar este método es lo que limita la pedagogía Montessori y la circunscribe al ámbito privado, pero no debería ser así. Hay países en los que la pedagogía Montessori influencia escuelas públicas; el caso más evidente es Holanda, pero también Tailandia y Bélgica. Y también hay países donde se tolera en el sistema público, lo que permite encontrar escuelas Montessori gratuitas o patrocinadas. 

- Hay un “furor” por juguetes, como la llamada pelota Montessori o el balancín. ¿Generan estos algún efecto en los niños utilizados sin la base de la pedagogía?
- En realidad, no; aunque sí, por ejemplo, es cierto que la pelota Montessori es una pelota fácil de agarrar, pero no son los “juguetes Montessori” lo que importa tener en casa, sino la actitud del adulto, la postura que adopta frente al niño al respetarlo profundamente y dejarlo seguir sus impulsos profundos con amabilidad.

- ¿Considera que en líneas generales son bien implementados? ¿Cree que suelen utilizarse en base a una moda o por una cuestión lucrativa?
- Hay, sin dudas, un efecto de marketing que resulta de la moda, pero podemos esperar que eso despierte la conciencia de los padres sobre la verdadera cuestión: la del respeto verdadero al niño en tanto persona completa. Muchos juguetes que se hacen llamar “Montessori” no están bien copiados de los originales, también hay algunos bien hecho. Lo realmente importante no es contentarse con comprarlos y dárselos al niño, sino explorarlos y entender su objetivo antes de presentárselos al niño, para poder mostrarle posibles maneras de utilizarlos. Pero, insisto, no alcanza con solamente tener los juguetes Montessori, son más actividades lúdicas que juguetes. El material forma parte de un trío de condiciones que garantizan una aproximación Montessori: la actitud del adulto, el tiempo de manipulación libre con la libre elección de la actividad por parte del niño y, finalmente, material de calidad en cantidad y siempre disponible y bien cuidado.

- ¿Cuál es la característica diferencial del material didáctico y/o juguetes Montessori respecto de los tradicionales?
- Se trata de un conjunto de materiales coherentes que identifican las dificultades y permiten a los niños aprender progresivamente a través de la manipulación de objetos sensoriales y de experiencias concretas. Es un material elaborado con bases científicas para atraer y favorecer la concentración. También es un material que implica al niño desde una acción que lo compromete y que implica movimiento. Los niños que usan estos juguetes pasan poco a poco a la abstracción, a un ritmo que les es adecuado a ellos, apoyando su conocimiento en conceptos provistos por el material que da imágenes mentales robustas. En la medida que los niños manipulan este material cuando lo desean, con la frecuencia y por la cantidad de tiempo que desean, en una posición que ellos mismos eligen (en una mesa o en el piso), en un contexto social también elegido por ellos (solos o en compañía), aprenden de manera eficaz y memorizan a largo plazo, y desarrollan también una gran curiosidad y el gusto por aprender, porque están frente a una experiencia positiva del aprendizaje por medio del descubrimiento y la exploración.
Este material hace posible que ellos se autoevalúen a través del control del error. Todo esto consolida la confianza en ellos mismos, este material hecho a la medida de su fuerza y su tamaño, siendo real, les permite hacer verdaderamente y no “hacer de cuenta que”. Los niños son conscientes de su crecimiento y eso los hace muy felices.

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