Aprender de los datos: educación y exploración

Lunes 28 de Octubre de 2019

Cómo podemos aprender de los datos? ¿Por qué es tan importante? Desde el momento en que podemos realizar registros ordenados de un sistema y almacenarlos en un dispositivo hablamos de “datos”.

Los datos son un reflejo de la realidad y se los puede entender como un jeroglífico. Se sabe que esconden algo, por eso decimos que son complejos. Buscamos dar respuesta a dicha complejidad gracias a la Inteligencia Artificial y la computación. Por ejemplo, un tomógrafo permite que podamos obtener imágenes del cerebro humano vivo sin tener siquiera que tocarlo. Estas imágenes son procesadas para generar así información sobre ese cerebro. Gracias a la información, podemos mejorar drásticamente la toma de decisiones, como realizar un diagnóstico adecuado.
Transformar los datos en información útil que permita tomar decisiones es una tarea que requiere de una máquina y un humano. Esto se logra gracias a la disciplina llamada Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial.
La misma consiste en mostrarle a una computadora datos sobre un contexto para que aprenda las reglas o patrones que explican ese sistema usando métodos estadísticos y matemáticos como las redes neuronales profundas. Una vez aprendidos los patrones, la computadora puede tomar decisiones específicas por sí misma con un margen de error relativamente pequeño.
Decimos que este proceso se llama “entrenamiento” de una Inteligencia Artificial. Por ejemplo, cuando a una computadora se la entrena con muestras digitales de ADN de pacientes con cáncer por un lado y de individuos sanos por el otro para aprender a detectar patrones ocultos en el ADN que permitan discriminar cáncer y ayudar a los médicos a tomar decisiones. Decimos que cuando aprendemos correctamente de datos, pudimos descifrar el “jeroglífico”. Aprender de datos es una forma de explorar la realidad que nos rodea y abre las puertas de la percepción.
Hoy en día, el cuello de botella dejó de ser la capacidad de generar y datos y pasó a ser la capacidad de interpretarlos. Las sociedades y organizaciones que desarrollen estas capacidades tendrán la oportunidad de hacer crecer más rápido la información y, por ende, acelerar el desarrollo económico.
La tarea inmediata que Argentina debería emprender es la de formar talento humano. El proceso de formación, si bien intenso, ha progresado de manera tal de bajar considerablemente las barreras de entrada en esta disciplina.
Aun cuando conocimientos en matemática, estadística o ingeniería forman parte de las bases de Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial y son un conocimiento deseable, hoy en día existen alternativas para introducirse en esta área clave de desarrollo, como “aprender haciendo” y una abundante disponibilidad de recursos online. Estas alternativas a la educación formal permiten formar practicantes capaces de agregar valor sobre datos que nunca fueron explorados.
La ventaja competitiva vendrá por grupos de alta formación académica y emprendedores y también por la masa crítica de usuarios y practicantes de una disciplina que hoy se considera clave a nivel mundial. Un individuo con conocimientos en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial no sólo agrega valor a la sociedad, sino que también aumenta sus posibilidades de desarrollo personal.
Una sociedad argentina que pueda aprender de datos y se “apalanque” con la Inteligencia Artificial se caracterizará por hacer crecer la información y maximizar su desarrollo económico y social.

Por: Martín Palazzo

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